Historia

1953 La fundación oficial de Estudios Hispánicos de Canarias

La fundación oficial del Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias (IEHC) tuvo lugar en el Ayuntamiento de Puerto de la Cruz el 12 de febrero de 1953. Sus estatutos habían sido aprobados por el Ministerio de la Gobernación el 30 de octubre de 1952. Sin embargo, desde el año anterior se habían desarrollado actos por esta institución en diferentes locales de Puerto de la Cruz. Entre ellos, podemos reseñar una conferencia el 21 de septiembre en el Casino de la localidad por parte del arquitecto suizo Alberto Sartoris, uno de los impulsores de la renovación en el campo artístico que este Instituto promovía, una charla del jesuita Ramón Cué en el Cine Olimpia el 2 de octubre y un recital poético el 4 de diciembre en la primera de las entidades citadas sobre la obra de Luis Rosales, Pedro Lezcano y Pedro García Cabrera, cuya presentación corrió a cargo de Domingo Pérez Minik. La conferancia de Sartoris, dedicada a un esquema panorámico del Arte Moderno, ha sido espléndidamente estudiada e incluida en un trabajo que sobre ella redactaron Ana Luisa González Reimers y Federico Castro Morales en el nº3 de Catharum, la revista de Ciencias y Humanidades que edita el IEHC. El viaje a las Islas de Sartoris entre septiembre y octubre de 1952 demuestra la temprana vinculación del arquitecto suizo con la incipiente institución en su proyecto de convertir a Puerto de la Cruz, con el museo de arte contemporáneo y la residencia internacional para artistas e intelectuales, en un centro de primera fila en la promoción de ese arte, del que derivaría una amplia resonancia turística. El por aquel entonces Alcalde de Puerto de la Cruz, Isidoro Luz Cárpenter, fue el primer Presidente del Instituto y su alma máter. Además de un amplio elenco de vocales que actuaban como representantes de organismos oficiales y el obispo de la Diócesis, componían su primera Junta Directiva su Vicepriesidente, el médico Celestino González Padrón, sin duda uno de sus más constantes y sobresalientes miembros, su secretario general, el escritor Antonio Ruiz Álvarez, su secretario de actas, Juan Felipe Machado García y, como vocales, Antonio Ascanio y Monteverde, Salvador Pérez y Pérez, Fernando Carmona Barreda y Gundemaro López-Mora Hernández. Hasta el año 1958 desempeñó la secretaría general de la entidad el escritor portuense Antonio Ruiz Álvarez. Por su traslado a París por esas fechas, donde fijaría su residencia, le sustituiría a partir de la Junta Directiva de 26 de septiembre de ese año la profesora de Historia de América de la Universidad de La Laguna Analola Borges y Jacinto del Castillo. En principio lo fue con carácter accidental, hasta que quedó confirmada por la superioridad. Entre los miembros de la Junta en los años 60, además de los reseñados, podemos citar al pintor Francisco Bonnín Guerin, al músico Juan Reyes Barlet, que se encargaría de la sección musical y de la coral polifónica que estaba adherida a la sociedad, el que fuera alcalde de La Orotava, y más tarde Gobernador Civil de Valladolid y Málaga, José Estévez Méndez, el escritor Francisco Pérez Saavedra y el abogado orotavense Jesús Acosta, que años más tarde desempeñaría su secretaría general.

1953 La década de los cincuenta los inicios de la bilbioteca y los museos

La biblioteca y los museos fueron puntos prioritarios de la actuación de la Junta Directiva del Instituto desde las primeras reuniones. En la de 10 de abril de 1953 se aprobó que estuviesen abiertos diariamente de 5 a 7 de la tarde. La entrada costaría 5 pesetas por persona, excepto los jueves por la tarde y los domingos por la mañana, que sería gratuita. Para tales labores se contrató a Octóvila Hernández Padrón con el sueldo de 300 pesetas mensuales. Se permitía el acceso y consulta exterior de los libros a “aquellas personas que lo merezcan” y a los miembros protectores de la sociedad. Hito transcendental en la historia de la biblioteca fue la adquisición, por parte del Presidente, de los fondos bibliográficos del historiador y poeta portuense Sebastián Padrón Acosta. En este hecho conviene destacar la generosidad de Isidoro Luz, que los compró con su propio dinero y cedió gratuitamente. En la reunión de 30 de abril de ese año se acordó la creación de una sala museo con el nombre del genial acuarelista Francisco Bonnín Guerin en su homenaje por su contribución a “ensalzar las bellezas de nuestra isla”. En 1958 se daba por concluido el proceso de formación del Museo de Arte Contemporáneo. Se anunció la publicación definitiva de su catálogo, pero ésta nunca llegaría a salir a la Luz.

1961 La década de los sesenta las conferencias

El año 1961 se abrió, con la conferencia el 9 de enero del Catedrático de la Universidad de Buenos Aires Arturo Berenguer, que versaría sobre las letras argentinas en los últimos cincuenta años. El programa de 1962 se abrió con un conferenciante de primer nivel, el escritor y periodista César González Ruano. En noviembre de 1966 aconteció la conferencia del intelectual y diplomático Ernesto Giménez Caballero.

los setenta

La década se abrió con diferentes conferencias esparcidas a lo largo de todo el año. El 1 de febrero de 1971 el Catedrático de Estructura Económcia de la Universidad complutense, Ramón Tamames, destacó el papel de Canarias como enlace entre la economía hispanoamericana y la del resto del mundo. En mayo de 1971 se le concedió el título de socio de honor del Instituto al güimarero Tomás Cruz García, ex vicepresidente del Cabildo Insular de Tenerife, por el apoyo que había dado a las actividades de la sociedad.

los ochenta

Con el fallecimiento de Isidoro Luz Cárpenter se abrió una nueva época en la institución. El 26 de febrero de 1981, en una junta general extraordinaria, se procedió a la elección de una nueva directiva. El 4 de octubre del 82 se produce un hecho relevante en la vida de la institución, el nombramiento, como miembro de su Junta Directiva y Directora de su pinacoteca, de Ana María González Reimers, quien con el devenir del tiempo será la Secretaria General del IEHC. Fue siempre deseo de la sociedad la reapertura del Museo Westerdahl, pero desgraciadamente siguió siendo un anhelo insatisfecho.

los noventa

En noviembre de 1992 se hizo cargo de la coordinación de las Tertulias de los Iriarte Milagros Luis Brito. En diciembre de ese año, ante la renuncia al cargo del Vicepresidente de Cultura por parte de Nicolás Rodríguez Munzenmaier, se acordó nombrar como tal a Manuel Hernández González. En 1993 Antonio Galindo Brito tomó posesión como nuevo Presidente. El 29 de mayo de 1991 se culminó uno de los anhelos fundacionales del Instituto. En una casona decimonónica de la calle San Felipe se inauguró el Museo Arqueológico Municipal de Puerto de la Cruz. Recogía los fondos del Museo Luis Diego Cuscoy erigido en 1953 y formado por las colecciones donadas por Celestino González, Telesofro Bravo y la familia Gómez, completados por la cesión, efectuada por los herederos de Luis Diego Cuscoy, de su biblioteca y archivo personal.

catharum la revista de ciencias y humanidades

El 1 de julio del 2000 fue presentado por Antonio Bethencourt Massieu el nº1∫ de la revista de Ciencias y Humanidades del Instituto, Catharum. Dirigida por Nicolás Lemus, y con un amplio consejo de redacción, representó un nuevo reto de difusión cultural asumido por la entidad.