La alternativa de Galera, por Salvador García Llanos

Gráfico1En la controversia -dan ganas de llamarla otra cosa- que envuelve la tan traída y llevada actuación de construir un puerto en el Puerto de la Cruz, ha surgido una alternativa. Muy solitaria, si se quiere, pero no menos respetable. Es probable que sea interpretada como un elemento que confundirá aún más a los desconfiados ciudadanos pero, como todo trabajo de creación, debe ser respetado.

El arquitecto Joaquín Galera Gaspar lo dio a conocer anoche en el Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias (IEHC). Su propuesta, dicha resumida y llanamente, consiste en separar las dos actuaciones que, supuestamente, están orientadas a completar el tratamiento del litoral portuense dotándolo de dos grandes infraestructuras: el parque marítimo, por un lado; y el puerto deportivo-pesquero-comercial, por otro.

Galera mantiene básicamente el emplazamiento del parque marítimo, sobre la superficie ganada al mar en los años ochenta, casi cien mil metros cuadrados, la única posibilidad de crecer que tiene el municipio y un patrimonio de los portuenses que deben ser conscientes de la importancia que tiene su administración. El parque marítimo es determinante y prioritario en el modelo de desarrollo de la ciudad, enfocado claramente al turismo. Se trata de una actuación decisiva para impulsar la marca y reactivar la economía local.

Joaquín Galera explicó su concepción, imprimiendo un sello muy pragmático: producir un atractivo polivalente a partir del aprovechamiento de la citada franja de terreno. Es decir, diversidad de usos a la que se unirían los acuáticos y la construcción de un auditorio. Toda la zona estaría protegida por la construcción de una escollera en alta mar, abierta por ambos laterales para disponer de una lámina de agua, apreciable, además, desde otro espigón saliente y unido al del actual refugio pesquero. Respetaría su idea el actual campo de fútbol El Peñón.

El autor de la propuesta, insistimos, no incluye aquí la infraestructura marítimo-portuaria. Traslada ésta -he aquí la gran novedad de la alternativa- a Martiánez, donde, según su visión, sería más factible construirla, contando además que, teóricamente, estaría resuelto el problema de la accesibilidad interior por carretera. Por lo tanto, el impacto medio ambiental, sería incluso menor.

Galera se apoya en antecedentes documentales. A principios del siglo XX, los portuenses ya demandaban la construcción de este puerto. Los primeros y elementales planos datan de esa época. El alcalde Melchor Luz y Lima traslada a Su Majestad Alfonso XIII las inquietudes sociales de la época. Y se dan unos primeros pasos. Pero la voluntad y las aspiraciones no cuajaron: en despachos madrileños se evaporaron las intenciones.

El arquitecto aporta una solución consistente en proyectar una bocana lo suficientemente ancha como para que operen y atraquen sin problemas dos ferries. Plantea el aprovechamiento íntegro de la actual escollera de defensa de la playa Martiánez, prolongándola hasta construir el nuevo dique de abrigo. Preservaría la zona de baño. E incluiría paseos, usos marítimo-pesqueros-recreativos y dotacionales.

A grandes rasgos, este es su enfoque que rompe, conceptualmente, con la información y con el actual estado de la cuestión. ¿Hasta dónde le pueden hacer caso o hasta dónde es aprovechable esta propuesta? Difícil la respuesta, máxime cuando el Gobierno de Canarias y el Cabildo ya han proyectado de otra manera, aunque, según opinión cada vez más extendida, de forma insatisfactoria.

El caso es que los vaivenes solo incrementan el escepticismo. A Joaquín Galera, en todo caso, hay que agradecer su buena voluntad, su afán creativo y haber elaborado una alternativa respetable. Al margen de las consideraciones técnicas, él cree que el Puerto de la Cruz precisa de incentivos que enriquezcan los activos que le han permitido ser un destino turístico diferenciado. Y para captar mercados o flujos turísticos, incluidos los insulares, aboga por actuaciones en su litoral, punto más próximo, por cierto, a la isla de La Palma en una hipotética línea marítima que se establezca.

Publicado por Salvador García LLanos en Garcia en Blog